Ayer comenzó el proceso de participación ciudadana del proyecto «BESS La Isla», sistema de almacenamiento de energía con baterías que busca instalarse en La Estancilla, Llay Llay. La comunidad, junto a autoridades locales, expresó un rechazo generalizado por los posibles efectos negativos en el medioambiente y la calidad de vida. La instancia se llevó a cabo en el marco del Sistema de Evaluación Ambiental, siendo clave para la presentación de observaciones ciudadanas.
Durante la primera audiencia pública, vecinos, dirigentes sociales, el alcalde Edgardo González y la Core Marisel Martínez manifestaron su preocupación por la cercanía del proyecto al río Aconcagua y a zonas habitadas. Señalaron deficiencias en los datos entregados por la empresa, falta de claridad técnica y riesgos como ruidos, contaminación del agua y manejo de emergencias. Las intervenciones comunitarias exigieron mayor transparencia y rigor técnico.
Eugenio Díaz, vocero de los vecinos afectados, llamó a toda la comuna a participar en el proceso de observaciones, argumentando que el proyecto podría afectar a toda la zona, especialmente en lo relativo al agua potable rural. Destacó la necesidad de sumar voces al expediente digital del Sistema de Evaluación Ambiental antes del 16 de mayo, fecha límite del proceso participativo.
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El alcalde González reiteró el apoyo del municipio a la oposición vecinal, declarando que el proyecto “no genera valor público” ni contribuye al bienestar de los habitantes de Llay Llay. La próxima instancia participativa está agendada para el 24 de abril en la Junta de Vecinos de Las Vegas, y el llamado sigue abierto para que toda persona natural pueda hacer sus observaciones formalmente. baterías

