La Fiscalía Regional abrió una investigación por presunto fraude al fisco contra la senadora Camila Flores, cuando los medios dieron a conocer el caso durante las últimas horas. La parlamentaria respondió de inmediato con un comunicado donde negó las imputaciones y confirmó la entrega de todos los antecedentes requeridos.
La autoridad legislativa precisó que desconocía el detalle exacto de los cargos debido al carácter reservado del proceso, pero destacó que el origen radicaba en una denuncia anónima. Asimismo, mencionó que las pesquisas ya alcanzaban a terceros, lo cual sugería que existían motivaciones ocultas completamente alejadas del interés público.
La legisladora remarcó que su trayectoria política siempre se sustentó en la rectitud administrativa y advirtió que no aceptaría intentos por manchar su reputación institucional. Señaló que ejercería las acciones legales pertinentes en el momento adecuado, especialmente si las acusaciones demostraban carecer de sustento jurídico comprobable.
Finalmente, la senadora reiteró su compromiso con la institucionalidad y recordó que mantendría una postura serena frente al escrutinio mediático. Explicó que confiaba en que el sistema de justicia chileno resolvería el conflicto con imparcialidad y que la verdad jurídica terminaría por imponerse.