El directorio albirrojo oficializó la salida de Luis Landeros y designó a Esteban Carvajal como entrenador interino tras la severa goleada ante San Luis de Quillota el pasado sábado, cerrando así un ciclo que se caracterizó por la crisis deportiva y los profundos cuestionamientos internos.
El propietario Raúl Delgado calificó la presentación del elenco como una actuación penosa e indigna, y señaló que la debacle evidenció un grave distanciamiento entre el cuerpo técnico y los futbolistas, situación que consideró una clara falta de respeto hacia la hinchada y la institución.
Aunque existió un acuerdo inicial para la desvinculación del estratega, la negativa de su ayudante a aceptar la propuesta condicionó la continuidad de ambos, circunstancia que el máximo accionista juzgó poco seria y que la dirigencia resolvió finalmente al forzar la salida del comando técnico.
La administración ratificó a Esteban Carvajal en la conducción transitoria del equipo y confirmó que Ricardo “Manteca” González asumió como su colaborador directo, recuperando así a una figura histórica que defendió los colores del club durante dos etapas y que aportó experiencia para frenar la caída.
El mando interino asumió la responsabilidad de reconstruir el vestuario mediante trabajo riguroso y responsabilidad profesional, mientras el club enfrentó su tercer año consecutivo luchando por evitar el descenso en la segunda categoría, un escenario que exigió decisiones drásticas para recuperar la competitividad.