Rafael Araos renunció este lunes al cargo de subsecretario de Ciencia, marcando la primera baja relevante en el gabinete del Presidente José Antonio Kast, tras semanas de tensiones con la ministra Ximena Lincolao por diferencias en la gestión interna de la cartera.
El punto de quiebre se produjo cuando la secretaria de Estado impulsó un plan de reestructuración que contemplaba la desvinculación de aproximadamente 40 funcionarios, medida que Araos consideró perjudicial para la continuidad de los equipos técnicos y se negó a firmar las órdenes de despido, lo que precipitó su salida.
Esta dimisión representó un revés político para La Moneda en un momento complejo, justo cuando el Ejecutivo buscaba proyectar unidad y orden previo a la Cuenta Pública del 1 de junio, en medio de críticas a la instalación del mando y a la gestión de diversos ministros.
Junto a Araos también dejaron la cartera la jefa de gabinete, Camila Skewes, y la jefa jurídica, Alejandra Tagle, mientras que en los pasillos del ministerio se describía un ambiente interno cada vez más áspero, donde el conflicto trascendía los despidos y reflejaba una convivencia deteriorada entre el equipo de la ministra y parte de los trabajadores.
Como subrogante asumirá Carolina Rossi, una de las incorporaciones recientes de Lincolao, mientras que la caída de Araos —un técnico sin militancia, con paso por Harvard y reconocido por su rol en Epidemiología durante la pandemia— evidenció el choque entre el perfil especializado que buscaba instalar el gobierno y la lógica de ajuste fiscal que hoy atraviesa a la administración.