Raúl Delgado confirma que deja Unión San Felipe a fin de año, tras 20 años de gestión, en medio de una profunda crisis deportiva y financiera del club. El anuncio ocurre en junio de 2025 y marca un punto de inflexión para el equipo de San Felipe , que lucha por no descender a Segunda División. La noticia sacude al fútbol chileno por la larga trayectoria de Delgado en el club y el incierto futuro que deja tras su partida.
Raúl Delgado, propietario de Unión San Felipe desde 2005, anuncia que su etapa como controlador del club termina a finales de este año. En conversación con medios locales, el dirigente reafirma su decisión, asegurando que dejará el mando con o sin comprador. “Me voy el próximo año, con o sin ofertas”, insiste. El anuncio se da en un contexto deportivo complejo: el equipo se ubica en los últimos puestos de la Primera B.
El desgaste económico y emocional es una de las principales razones que entrega Delgado para justificar su salida. “Me cansé de poner plata”, declara, criticando la inviabilidad financiera del club. Según sus palabras, los ingresos anuales por publicidad apenas alcanzan para pagar un mes de sueldos, y el promedio real de asistencia al estadio ronda las 700 personas. Esto, asegura, limita seriamente la capacidad del club para ser competitivo.
Unión San Felipe atraviesa una de sus campañas más difíciles en el Ascenso chileno. Con solo 10 puntos en 15 fechas, el equipo ocupa la penúltima posición de la tabla, a solo tres unidades del descenso. La incertidumbre por la venta del club agrava la situación, ya que aún no existen ofertas concretas que satisfagan a Delgado. Esto podría dejar a la institución en un limbo dirigencial durante la segunda mitad del año.
También podrías querer leer: Municipio de San Felipe aclara que Terminal sigue funcionando normalmente
También podrías querer leer: nuestro medio asociado La Bahía on Line
La salida de Delgado abre interrogantes sobre el futuro de Unión San Felipe. ¿Quién asumirá la conducción del club? ¿Habrá recursos para reforzar el plantel y evitar el descenso? Mientras tanto, la hinchada mira con preocupación el cierre de un ciclo que, pese a sus luces y sombras, marcó dos décadas de historia albirroja. Con la venta aún sin concretarse, el tiempo corre y el club necesita con urgencia un nuevo timón.