En el corazón del Valle de Aconcagua, el municipio de San Felipe ha sido testigo de la creación de un nuevo hito arquitectónico: la pileta de su plaza principal. La obra, liderada por la empresa constructora Nuevo Sol, comenzó su construcción a través de una licitación pública, enfrentando retos imprevistos que pusieron a prueba tanto la ingeniería como la paciencia de los involucrados. Wilson Yañez, representante legal de la empresa, relata cómo la pileta, en su proceso de creación, fue mucho más que una obra de infraestructura: fue un desafío técnico, administrativo y financiero.
La construcción, que se inició con la demolición de estructuras previas, reveló problemas inesperados. Durante el proceso de excavación, se encontraron restos de construcciones antiguas, lo que complicó los cimientos de la pileta. Sin embargo, el reto mayor llegó con un temporal que, sumado a la excavación profunda, convirtió la zona en una piscina improvisada. «Tuvimos que esperar que el terreno se oreara naturalmente, lo que retrasó la obra durante dos meses», comenta Yañez.
Los problemas técnicos continuaron a lo largo de la obra, especialmente con los materiales. Uno de los más destacados fue la elección de las baldosas, cuya decisión demoró varios meses. «Las baldosas no solo debían cumplir con un criterio estético, sino con características de seguridad, ya que el espacio debe ser transitable sin riesgos en invierno o verano», explica Yañez. A pesar de las discusiones con los proveedores, las baldosas entregadas no fueron del gusto de la unidad técnica, lo que obligó a devolverlas y pulirlas nuevamente, añadiendo aún más retrasos.
Además de los problemas técnicos, la obra sufrió demoras en el ámbito financiero. El último pago recibido por la constructora fue en enero, y desde entonces, la empresa ha tenido que financiar la obra con recursos propios. «Hemos invertido en sueldos, materiales y otros gastos necesarios para mantener la obra en marcha», menciona Yañez. El pago pendiente por parte del municipio ha sido una fuente constante de preocupación.
La instalación de los equipos especializados también presentó sus propios desafíos. Las bombas necesarias para el funcionamiento de la pileta, junto con las luces RGB, no estaban disponibles en el país. «Hubo que realizar importaciones especiales, lo que causó más demoras y ajustes a la planificación original», señala el representante de Nuevo Sol. Estos problemas imprevistos contribuyeron a la tardanza del proyecto, pero no impidieron que la obra fuera completada con altos estándares de calidad.
A pesar de los obstáculos, Yañez no duda en destacar el impacto positivo que la pileta tendrá en la comunidad. «Es una obra de arte, y más allá de los problemas técnicos y administrativos, nos sentimos orgullosos de lo que hemos logrado», asegura. En su opinión, la pileta no solo embellecerá la plaza, sino que será un lugar de encuentro y disfrute para los habitantes de San Felipe.
El trabajo en conjunto con la unidad técnica del municipio fue clave para superar los inconvenientes y realizar mejoras en el diseño original. Entre los ajustes realizados, se destaca el reforzamiento de la estructura de la copa de agua, así como la mejora de la capacidad de las bombas y las luces. «Siempre buscamos optimizar el proyecto para que funcione perfectamente», dice Yañez, refiriéndose a la colaboración estrecha con las autoridades locales.
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Con la obra prácticamente finalizada, la comunidad de San Felipe aguarda con ansias la inauguración de la pileta. «Cuando la gente vea cómo funciona, especialmente de noche, se dará cuenta del esfuerzo que hemos puesto en esta obra», concluye Yañez, lleno de satisfacción por haber formado parte de un proyecto tan significativo para la ciudad.
A pesar de las críticas y dificultades que surgieron durante la construcción, Yañez asegura que nunca pensaron en abandonar el proyecto. «Fue un desafío que aceptamos con orgullo, y ahora, al ver el resultado, sabemos que valió la pena», finaliza. La pileta de San Felipe, ahora convertida en un símbolo del esfuerzo colectivo, está a punto de ser entregada a la comunidad para que todos disfruten de su belleza y funcionalidad.

