Con el objetivo de enfrentar desafíos críticos como el despoblamiento, la migración juvenil hacia las ciudades y la falta de oportunidades en territorios rurales, el Gobierno lanzó hoy la Política Nacional de Juventudes Rurales, desarrollada conjuntamente por los ministerios de Agricultura y Desarrollo Social y Familia, mediante INDAP, ODEPA e INJUV.
El decreto que consagra la política fue firmado este lunes por el Presidente de la República, Gabriel Boric, junto a más de 500 agricultores y agricultoras del país que participaron de la ceremonia de celebración del Día de las Campesinas y Campesinos, efeméride que conmemora la promulgación de la Reforma Agraria y la Ley de Sindicalización Campesina de 1967.
Esta iniciativa surge en respuesta a la migración campo-ciudad que experimentan las zonas rurales del país, cuyos habitantes envejecen y en donde reside el 25% de la población chilena pese a representar el 83% del territorio. La población juvenil rural –personas entre 15 y 40 años según determinó INDAP en 2024– alcanza a más de 1,5 millones y enfrenta profundas brechas socioeconómicas: el 43% de las viviendas rurales carecen de agua potable, solo un 10% cuenta con internet fija, y hay un déficit habitacional cercano a 36 mil viviendas. Además, las mujeres rurales reciben ingresos 21% inferiores a los hombres.
Una política participativa y ambiciosa
La Política Nacional de Juventudes Rurales fue construida mediante un proceso interministerial y participativo en que cerca de 3 mil jóvenes rurales expresaron sus necesidades y propuestas. Entre sus grandes objetivos, establece que cualquier política pública en adelante debe considerar prioritariamente a las juventudes del campo.
Iniciativas concretas en marcha
Como parte de la implementación de la nueva Política Nacional de Juventudes Rurales, el Ministerio de Agricultura ya está desarrollando acciones concretas que buscan fortalecer el arraigo y las oportunidades de las nuevas generaciones en el campo. Entre estas medidas destaca el programa Tierra Joven, que entregará subsidios no reembolsables para la compra de terrenos productivos, facilitará el acceso a créditos con tasas preferenciales en Banco Estado y promoverá el arriendo de terrenos fiscales a precio justo en alianza con el Ministerio de Bienes Nacionales.
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Otra de las iniciativas es Mi Primer Negocio Rural, un instrumento inédito de apoyo a emprendimientos juveniles que entrega hasta $3,5 millones por joven, junto a un acompañamiento técnico de tres años. Tras un piloto exitoso en 2024, el programa se ampliará en 2025 a 14 regiones y beneficiará a casi 600 jóvenes, con una inversión total que supera los $3.235 millones. Además, INDAP ha priorizado a las juventudes rurales en sus instrumentos de fomento productivo, destinando más de $112 mil millones en inversión, créditos y asesorías técnicas entre 2022 y 2024, impulsando así una ruralidad con mayor equidad y futuro.

