El SLEP Aconcagua desplegó un amplio operativo territorial durante el fin de semana tras el paso del sistema frontal, el cual afectó a 69 establecimientos de San Felipe, y evaluó los daños, coordinó la alimentación estudiantil y preparó el retorno a clases.
El director ejecutivo subrogante, Ivo Jiménez, informó que veinticuatro recintos resistieron el temporal, mientras que los restantes presentaron diversos grados de contingencia. Las autoridades coordinaron de manera ininterrumpida con los municipios y la empresa de mantenimiento las reparaciones prioritarias de infraestructura para resguardar la seguridad de los estudiantes.
Paralelamente, el equipo de Coordinación JUNAEB realizó un catastro exhaustivo de las cocinas y comedores escolares, verificó el suministro eléctrico y la cadena de frío, y contactó establecimiento por establecimiento, con lo cual definió las necesidades de abastecimiento alimentario ante la suspensión de las jornadas académicas.
La Subdirección de Apoyo Técnico Pedagógico fortaleció el acompañamiento a las comunidades educativas y mantuvo una comunicación constante con los equipos directivos. Las autoridades priorizaron el bienestar socioemocional de los alumnos y sus familias, y prepararon los recintos, que recibieron posteriormente a los estudiantes con un enfoque de contención y cuidado.
Finalmente, el Servicio Local continuó el monitoreo de la emergencia climática en las seis comunas de la provincia. Las instituciones públicas aseguraron la implementación de todos los protocolos necesarios y dejaron todo listo, por lo que el regreso a las actividades escolares se concretó de manera segura el martes 21 de julio. retorno a clases