Aconcagua al Día
Nos leen, nos creen

San Felipe, una ciudad que no puede seguir viviendo de parches

San Felipe es una ciudad que conocemos y recorremos todos los días. Sus calles y pasajes son
parte de nuestra vida cotidiana. Por ellas circulan nuestros vecinos, el transporte público, los
trabajadores, los estudiantes y cientos de familias que necesitan desplazarse por nuestra
comuna. Sin embargo, basta recorrer algunos sectores para encontrarnos con una realidad que
ya parece demasiado habitual: calles llenas de hoyos, grietas y pavimentos que muestran
un evidente deterioro. Y aquí existe una pregunta que deberíamos hacernos con mayor
frecuencia: ¿estamos realmente solucionando el problema o simplemente estamos
postergándolo?
Parchar un hoyo puede ser necesario y muchas veces es la solución más rápida frente a una
emergencia. El problema aparece cuando el parche se transforma en la respuesta permanente.
Porque si una calle debe ser reparada una y otra vez, quizás el problema ya no sea el hoyo,
sino el estado completo del pavimento.

Reconstruir una calle requiere recursos, planificación y tiempo. Además, no todas las vías
dependen exclusivamente del municipio; existen calles cuya intervención involucra a
organismos como SERVIU o el MOP. Pero precisamente por eso necesitamos una estrategia
que permita coordinar, priorizar y buscar los recursos necesarios. ¿Por qué no contar con un
catastro comunal de calles y pasajes que permita conocer su estado, identificar cuáles
necesitan mantención y cuáles requieren una renovación completa?

Podríamos establecer un sistema de prioridades, considerando el nivel de deterioro, cantidad de vecinos afectados, tránsito vehicular, cercanía a colegios y centros de salud, y la frecuencia con que una misma
calle ha debido ser reparada. A partir de ese diagnóstico, establecer anualmente un plan de
recuperación de calles y pasajes, con metas claras y públicas. También necesitamos
transparencia.

Que los vecinos puedan saber qué calles serán intervenidas, cuánto costará
cada proyecto, quién es responsable de su ejecución y cuál es el avance de las obras. Y
cuando una vía no sea competencia municipal, gestionar activamente con SERVIU, MOP u
otros organismos para conseguir su intervención. Porque quizás, a largo plazo, seguir
parchando una calle deteriorada termina costando más que recuperarla de manera
definitiva.

También puedes leer : La razón detrás de los partidos aplazados de Unión San Felipe ante San Luis y Copiapó

También puedes leer nuestro medio asociado : La Bahía on Line

San Felipe necesita calles seguras, transitables y dignas para sus vecinos. No se trata
solamente de mejorar la imagen de nuestra ciudad, sino de cuidar los vehículos, facilitar el
transporte, mejorar la accesibilidad y entregar una mejor calidad de vida.
San Felipe no puede acostumbrarse a convivir con los hoyos como si fueran parte del
paisaje.
Si queremos una ciudad más moderna, ordenada y preparada para el futuro, debemos
comenzar también por planificar nuestras calles.
No se trata de dejar de parchar los hoyos; se trata de dejar de pensar que parcharlos es
suficiente. Porque una ciudad que quiere avanzar no puede seguir construyendo su futuro
sobre un pavimento lleno de parches.

Mauricio Fossa Lucero

- Publicidad -

- Publicidad -