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Delegación del Colegio Assunta Pallota viajó a Ovalle para conocer experiencias de eficiencia hídrica

Esta salida educativa se dio gracias a la gestión del programa Vivo Curimón de Fundación Lepe, organización que hizo el vínculo con la Fundación Un Alto en el Desierto.

El pasado viernes 13 de mayo una delegación del Colegio Assunta Pallota visitó la ciudad de Ovalle para conocer de primera fuente dos proyectos de eficiencia hídrica en la zona, uno sobre el reciclaje de aguas grises y otro sobre la tecnología de los atrapanieblas, dos iniciativas que buscan combatir la sequía y la desertificación en base a la acumulación de agua.

La iniciativa del reciclaje de aguas grises se realiza en el Liceo Bicentenario Politécnico de Ovalle, primer lugar visitado por nuestra delegación, donde gracias a este sistema de acumulación de agua la institución reúne mil litros diarios, los cuales son destinados para el riego de 42 árboles ornamentales que habitan en el establecimiento educacional.

Las aguas son extraídas desde los lavamanos de los baños del Liceo Politécnico de Ovalle y son almacenados en un estanque, que va bombeando automáticamente el agua hacia tres filtros para purificar el agua. El recurso hídrico que se limpia es enviado a otro estanque, donde se acumula hasta por dos días y cuando se llena se abren las llaves para proceder con el riego de los árboles.

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Por su parte, la tecnología de los atrapanieblas se visitó en la Reserva Ecológica Cerro Grande de la Comunidad Agrícola Peña Blanca, un lugar que consta de 100 hectáreas y que alberga una nutrida variedad de flora y fauna, especies que viven principalmente gracias a los bebedores de agua que proporcionan los atrapanieblas.

Los atrapanieblas es una tecnología utilizada para acumular agua en base a la niebla, la cual es filtrada por unas mallas que conducen el recurso hídrico a través de canaletas hasta un estanque. Esta agua sirve para llenar los bebedores donde se hidratan animales, para mantener las especies vegetales y para el uso de la comunidad agrícola que habita la reserva.

Este proyecto se ejecuta desde 2005 en la zona y fue una de las primeras iniciativas gestionadas por la Fundación Un Alto en el Desierto, organización que también es parte de la construcción de la iniciativa de reciclaje de aguas grises del Liceo Politécnico de Ovalle.

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Natalia Rebolledo, directora ejecutiva de la Fundación Un Alto en el Desierto, evaluó de forma positiva este viaje y manifestó que estos proyectos son importantes para la zona. “La mayor importancia es la de crear un hábito, crear el hábito de cuidar el agua de una manera concreta. En todo el tema de la escasez hídrica se habla mucho, se dicen cosas muy bonitas, pero se hace poco. Entonces este tipo de iniciativas co-creadas entre estudiantes, profesores, donde todos aportaron su gotita de agua para que resultara, cuando se siembra este tipo de proyectos con un proceso de aprendizaje, basado en proyectos, se va generando el hábito. Nuestro sueño es que reciclar el agua sea tan común como abrir la llave para lavarse las manos”, concluyó la directora ejecutiva de la Fundación Un Alto en el Desierto. Assunta Pallota

 

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